Me defino como una persona observadora, empática y apasionada por la vida. Mi infancia cerca de la naturaleza y los animales, así como mi vínculo con las artes escénicas, han constituido mi forma de entender la conexión humana.
Mi experiencia vital como voluntaria durante tres años en hospitales como el Vall de Hebron de Barcelona, reafirmó mi creencia en la capacidad de resiliencia del ser humano y mi habilidad para acompañar e empatizar. Creo firmemente en la constancia y en el potencial de cada persona para alcanzar su mejor versión.